
Génesis — Estudios bíblicos sobre Abraham
Conclusión y aplicaciones — Génesis 14:1–24
Desvíos en la vida de Abraham — Génesis 12–16
Introducción: Desvíos en la vida de Abraham · A. Desvío del lugar indicado · B. Desvío en sus relaciones · C. Desvío en el método · Preguntas de estudio
Serie especial: Génesis 14 — Tres pasos para una fe creciente
Génesis 14: Tres pasos para una fe creciente · 1. Reconozca la bendición de Dios · La protección de Dios · Aplicación: reconocer la bendición · 2. Use la bendición para servir a otros · Abram “el hebreo” · La gran decisión de Abram · Una imagen del amor de Dios · 3. Afirme su confianza en Dios · La oración secreta de Abram · El rey Melquisedec · La realidad espiritual · Melquisedec en la Biblia · Conclusión y aplicaciones
Génesis 14:1–24 muestra cómo Dios bendice a Su pueblo y desea que esas bendiciones den un fruto cada vez mayor.
Abraham expresó su gratitud no solo al negarse a enriquecerse con el botín, sino también al ofrecer una porción a Dios por medio de Su sacerdote. ¿Qué ha hecho Dios por usted? ¿Ha respondido de alguna manera concreta con gratitud?
Jesucristo es hoy nuestro Sumo Sacerdote y Rey. Nos llama a vivir por fe. Cuando tenemos necesidad, podemos acudir al Padre en Su nombre. La pregunta es si nuestras peticiones buscan solamente nuestra comodidad o también el bien de otros y el avance de los propósitos de Dios.
El Señor espera fidelidad a nuestros compromisos.
Las bendiciones de Dios son más valiosas que los tesoros terrenales porque nos capacitan para participar en propósitos mayores.
Aplicaciones de Génesis 14
- Esté dispuesto a actuar con valentía por el bien de otros, aunque le cueste algo. Hágalo con la ayuda del Señor.
- Si quiere ayudar a alguien pero no puede ver cómo hacerlo, busque a Dios. Tal vez Él tenga una respuesta que usted todavía no ve.
- A medida que madura en la fe, espere pruebas de otra clase. Algunas no consistirán en soportar algo malo, sino en obedecer una tarea buena que parece demasiado grande.
Ilustración personal
Hasta ahora, cada viaje misionero que he realizado ha requerido dar un paso de fe. Muchas veces no había dinero ni una manera evidente de ir, a menos que el Señor hiciera algo extraordinario. En ocasiones esperó hasta la última semana para proveer lo necesario, pero siempre proveyó.
A veces descubrimos nuevas bendiciones cuando avanzamos por fe hacia situaciones que parecen imposibles. George Müller lo ilustró al cuidar de huérfanos sin una fuente humana garantizada de recursos.
La fe nos impulsa a hacer lo que debemos, no porque confiemos en nuestra propia capacidad, sino porque el Señor nos llama a hacerlo. De ese modo Su amor alcanza a otros.
Piense incluso en algo tan cotidiano como tener paciencia con un hijo. Puede sentirse irritable y pensar que ese día no tiene paciencia suficiente. En vez de rendirse a su estado de ánimo, pregunte qué quiere hacer Dios por medio de usted y busque en Él la paciencia que necesita.
Tres pasos del crecimiento espiritual
Dios nos coloca en situaciones difíciles para probar si confiaremos en Él. La pregunta no es si Dios tiene poder suficiente. Él es dueño de cielos y tierra. La pregunta es si creemos lo suficiente como para hacer lo que debemos y confiar en Él.
Dios quiere obrar activamente en nuestra vida. Nos llama a buscarlo y, al hacerlo, a comprobar Su fidelidad.
Así como Dios bendijo a Abraham, también nos concede una medida de bendición. Quiere que esa bendición se multiplique cuando, con Su ayuda, alcanzamos a otros.
¿Da gracias regularmente por Sus bondades? Hágalo de manera personal. Reconozca al Señor como la fuente de lo bueno.
¿Está dispuesto a usar lo recibido para responder a la necesidad de otra persona? Pregunte: “Señor, ¿qué sigue?”
Busque Su ayuda, obedezca y responda con gratitud y generosidad.
Con esto concluye el estudio de Génesis 14.